Alejandra P.

De qué sirve el verso si no muerde

si no muerde
el verso no vale el papel que mancha

de qué sirve el verso si no lucha
a muerte
contra la sintaxis
contra la lógica
contra la economía política
contra la medicina preventiva
la genómica y
los últimos avances de la oceanografía

si no hace presa
el verso es
un bote de plástico amarillo arrojado al mar
alimento para esa gran isla de desechos
que putea los radares
y supone una seria amenaza para el tráfico marítimo

si yo arrojo una palabra al océano
y nadie abre las piernas en la otra orilla
y no hay capilar que proclame su victoria
y no halla en la casa de locos quien grite je t’aime

de qué sirve

de qué sirve
volar veinte años sin pausa
sabiendo que el día que besemos el suelo
no volveremos a beber del aire
y sin embargo Dios provee
y el vencejo hace su bulla
y se aparea
y nada turba su sueño
ebrio de invertebrados en el ozono estratosférico

y sí
yo también tuve veinte años
Alejandra
y cada uno de mis ojos tuvo también veinte años
y guardaban silencio
y parí una poeta argentina y judía con el corazón loco
porque aullaba a la muerte
y sonreía detrás del viento
a sus delirios

a los delirios de la poeta argentina y judía del corazón loco
quiero decir

y ahora
mis ojos tienen más de cuarenta años
y sigen sin decir nada
porque nadie espera en la otra orilla
las palabras que arrojo al océano
como botes de plástico amarillo
que no valen más que mi desgarro
de cada segundo
y la madeja de venas que extiendo sobre la mesa
para explicarte que mi sangre es negra
como las negras mañanas del sol de tu niñez

han pasado tantos años
Alejandra
y todo este tiempo hemos estado tan sin saberte
y tan sin saber qué hacer con el miedo que nos legaste

con tu venia
quisiera atraparlo en un bote de poliuretano
de color amarillo a ser posible
y arrojarlo al mar
como una ecuación desaforada
que se parta la cara
con los modelos matemáticos del instituto oceanográfico
para oír algún día
desde la otra orilla del Atlántico

Monsieur, j’ai deux mots à te dire

y devorar el pájaro que devoró tus esperanzas
y despertar abrazando el mundo
con tus brazos
aunque sea

obviamente
(y cuándo no lo es)

demasiado tarde.

polaroids

Foto: Detalle de la instalación Lost&Found, proyecto de Munemasa Takahashi, exhibida en La Normal de A Coruña por iniciativa de S8.

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