Entradas etiquetadas: bicicleta

En la ciudad del paseo

La bici busca su espacio en A Coruña. A su favor, una urbe compacta, gente comprometida y algunas ideas para “calmar” el tráfico. En su libro Contos da Coruña, Xuxo Souto relata que, en los años de la postguerra, un

En la ciudad del paseo

La bici busca su espacio en A Coruña. A su favor, una urbe compacta, gente comprometida y algunas ideas para “calmar” el tráfico. En su libro Contos da Coruña, Xuxo Souto relata que, en los años de la postguerra, un

Milagros en fin de semana

Llueve. Es difícil saber si ha amanecido. El agua forma ríos que cruzan la carretera de través, con la prisa de las corrientes furtivas. Tres ciclistas avanzan hacia la capital. En el punto más elevado del camino, la niebla se

Milagros en fin de semana

Llueve. Es difícil saber si ha amanecido. El agua forma ríos que cruzan la carretera de través, con la prisa de las corrientes furtivas. Tres ciclistas avanzan hacia la capital. En el punto más elevado del camino, la niebla se

En este pueblo (III)

En este pueblo, los rapaces se colgaban del coche de línea hasta conseguir que el motor se calase en la cuesta de la iglesia. La tecnología del gasógeno daba poco de sí, igual que la paciencia del conductor y el

En este pueblo (III)

En este pueblo, los rapaces se colgaban del coche de línea hasta conseguir que el motor se calase en la cuesta de la iglesia. La tecnología del gasógeno daba poco de sí, igual que la paciencia del conductor y el

Trabajos de verano (IV). El gigante, la virgen y el ángel

Muchas cosas habrán cambiado desde que, en 1910, Octave Lapize alcanzó el collado del Tourmalet a la cabeza de la caravana de aventureros y proletarios del pedal que entonces formaba el Tour de Francia. En aquella época, los lobos acechaban a quienes

Trabajos de verano (IV). El gigante, la virgen y el ángel

Muchas cosas habrán cambiado desde que, en 1910, Octave Lapize alcanzó el collado del Tourmalet a la cabeza de la caravana de aventureros y proletarios del pedal que entonces formaba el Tour de Francia. En aquella época, los lobos acechaban a quienes

Trabajos de primavera (II). Los palomares vacíos

En el silencio de Corporales todavía resuena el llanto de pólvora de los huidos del 36. A la entrada del pueblo, sobre la ladera, un poco por encima del nivel de las casas, hay un par de palomares bien encalados,

Trabajos de primavera (II). Los palomares vacíos

En el silencio de Corporales todavía resuena el llanto de pólvora de los huidos del 36. A la entrada del pueblo, sobre la ladera, un poco por encima del nivel de las casas, hay un par de palomares bien encalados,

Trabajos de primavera (I). Por las amplias estancias de abril

Trepando por la pereza del protagonista de esta historia, el sol ha alcanzado una altura considerable. El cielo está limpio y el canto de los pardales suena como una fanfarria que llama a emprender el camino. Parto con calma, disfrutando

Trabajos de primavera (I). Por las amplias estancias de abril

Trepando por la pereza del protagonista de esta historia, el sol ha alcanzado una altura considerable. El cielo está limpio y el canto de los pardales suena como una fanfarria que llama a emprender el camino. Parto con calma, disfrutando

Perros apaleados

A Roa de Duero llegamos como perros apaleados. Un palo nos lo dio el sueño, otro la Diputación de Palencia y el tercero, la proverbial sobriedad del castellano. Morfeo nos sacudió por nuestro desprecio reiterado, porque desprecio a tan importante

Perros apaleados

A Roa de Duero llegamos como perros apaleados. Un palo nos lo dio el sueño, otro la Diputación de Palencia y el tercero, la proverbial sobriedad del castellano. Morfeo nos sacudió por nuestro desprecio reiterado, porque desprecio a tan importante

La luna llena, la buena gente y el randonneur instantáneo

1. Por si alguien no lo sabe, las brevets se pautan y organizan según el calendario lunar. No está confirmado, pero es probable que ya lo hicieran así los antiguos egipcios, atinados observadores del firmamento. Fiel al programa y abriéndose

La luna llena, la buena gente y el randonneur instantáneo

1. Por si alguien no lo sabe, las brevets se pautan y organizan según el calendario lunar. No está confirmado, pero es probable que ya lo hicieran así los antiguos egipcios, atinados observadores del firmamento. Fiel al programa y abriéndose

Trabajos de verano (III). Hablando de los romanos

Con los bostezos del sol, tomé el mismo camino del trabajo número 1 hasta Truchas. Buena carretera, fresquito matinal y ritmo alegre hasta la localidad indicada, donde tomé el camino de Ponferrada. No era tanto mi atrevimiento como para pretender

Trabajos de verano (III). Hablando de los romanos

Con los bostezos del sol, tomé el mismo camino del trabajo número 1 hasta Truchas. Buena carretera, fresquito matinal y ritmo alegre hasta la localidad indicada, donde tomé el camino de Ponferrada. No era tanto mi atrevimiento como para pretender

Trabajos de verano (II). El globero y el lobo

Escarmentado del primer trabajo, madrugué para ponerme en ruta a las 8:30 horas. La mañana era clara y bastante fría, así que, a falta de manguitos, tuve que protegerme con el impermeable. La primera parte de la ruta toma la

Trabajos de verano (II). El globero y el lobo

Escarmentado del primer trabajo, madrugué para ponerme en ruta a las 8:30 horas. La mañana era clara y bastante fría, así que, a falta de manguitos, tuve que protegerme con el impermeable. La primera parte de la ruta toma la

Trabajos de verano (I). Las vacas bravías

Este primer trabajo tuvo como gran dificultad el calor. Culpa mía. Se me pegaron las sábanas y salí bien avanzada ya la mañana. Grave error, pero  más vale salir tarde que no salir. El primer tramo, hasta Truchas, pica un

Trabajos de verano (I). Las vacas bravías

Este primer trabajo tuvo como gran dificultad el calor. Culpa mía. Se me pegaron las sábanas y salí bien avanzada ya la mañana. Grave error, pero  más vale salir tarde que no salir. El primer tramo, hasta Truchas, pica un

Romanos y bárbaros

La humanidad puede trocearse bajo un número infinito de criterios. Los más radicales son los que hacen sólo dos cajones: varones y hembras, zurdos y diestros, legales e ilegales, romanos y bárbaros, etcétera. Algunos de esos criterios tienen cierta utilidad

Romanos y bárbaros

La humanidad puede trocearse bajo un número infinito de criterios. Los más radicales son los que hacen sólo dos cajones: varones y hembras, zurdos y diestros, legales e ilegales, romanos y bárbaros, etcétera. Algunos de esos criterios tienen cierta utilidad

¿Por qué ando en bici?

Me resulta difícil explicar por qué ando en bicicleta. Suelen viajar conmigo fastidiosos polizones: el frío en invierno y el calor en verano; el acecho permanente de la caída; la hostilidad de los vehículos motorizados; el dolor… En teoría, esa

¿Por qué ando en bici?

Me resulta difícil explicar por qué ando en bicicleta. Suelen viajar conmigo fastidiosos polizones: el frío en invierno y el calor en verano; el acecho permanente de la caída; la hostilidad de los vehículos motorizados; el dolor… En teoría, esa