Entradas etiquetadas: verano

En este pueblo (XXVIII)

En este pueblo, al paso que vamos pronto no van a quedar ni las moscas. En realidad, las moscas hace tiempo que se fueron. Se marcharon con el ganado, del que ya no hay ni noticas. Cuando aún había animales en

En este pueblo (XXVIII)

En este pueblo, al paso que vamos pronto no van a quedar ni las moscas. En realidad, las moscas hace tiempo que se fueron. Se marcharon con el ganado, del que ya no hay ni noticas. Cuando aún había animales en

En este pueblo (XXVI)

En este pueblo, la gente que ha querido progresar se ha liado la manta a la cabeza y se ha marchado por el camino que lleva al pueblo de abajo. Al pueblo de abajo y, ya puestos, a la capital de

En este pueblo (XXVI)

En este pueblo, la gente que ha querido progresar se ha liado la manta a la cabeza y se ha marchado por el camino que lleva al pueblo de abajo. Al pueblo de abajo y, ya puestos, a la capital de

El peñascazo

Cinco de la tarde. Circulación prohibida. Banderitas de colores, terrazas a la espera de clientes. A la vuelta de la esquina, hierve la plaza. Policías municipales y guardias civiles comparten acomodo en las vallas. Ahora será el pregón, pero ayer ya

El peñascazo

Cinco de la tarde. Circulación prohibida. Banderitas de colores, terrazas a la espera de clientes. A la vuelta de la esquina, hierve la plaza. Policías municipales y guardias civiles comparten acomodo en las vallas. Ahora será el pregón, pero ayer ya

Retirada

Bostezan los contenedores. Llegan altivas las buscadoras de despojos y hay besos de despedida, manos que recogen trastos, música de chiringuito. Hay cuerpos desnudos rebozados, pequeños salvajes que aún gatean. A caballo sobre la cadera de un titán, una niña

Retirada

Bostezan los contenedores. Llegan altivas las buscadoras de despojos y hay besos de despedida, manos que recogen trastos, música de chiringuito. Hay cuerpos desnudos rebozados, pequeños salvajes que aún gatean. A caballo sobre la cadera de un titán, una niña

En este pueblo (XIX)

En este pueblo nadie puede decir que haya sido inmune a la fiebre del ladrillo. Si hubiera que hacer inventario de las obras públicas y privadas llevadas a cabo desde la época de la Transición, la lista sería interminable. Desde

En este pueblo (XIX)

En este pueblo nadie puede decir que haya sido inmune a la fiebre del ladrillo. Si hubiera que hacer inventario de las obras públicas y privadas llevadas a cabo desde la época de la Transición, la lista sería interminable. Desde

En este pueblo (XVII)

En este pueblo la meteorología es una ciencia exacta: “Agosto, frío al rostro”, y la predicción se cumple siempre. El aire helado de agosto llegaba después de la tarde en el río, después de haber ido a buscar la leche

En este pueblo (XVII)

En este pueblo la meteorología es una ciencia exacta: “Agosto, frío al rostro”, y la predicción se cumple siempre. El aire helado de agosto llegaba después de la tarde en el río, después de haber ido a buscar la leche

Felicidad

Voy en autobús, me he acomodado en un asiento de la parte trasera que está orientado a contramarcha. El tráfico es muy denso y el autobús avanza con lentitud, pero ¿qué importa? Soy feliz. Un hombre se sienta a mi

Felicidad

Voy en autobús, me he acomodado en un asiento de la parte trasera que está orientado a contramarcha. El tráfico es muy denso y el autobús avanza con lentitud, pero ¿qué importa? Soy feliz. Un hombre se sienta a mi

Canis familiaris

La mañana ha sido genial. En el ascensor me he encontrado con Pepe. Su dueño y un vecino se han puesto a hablar de su nombre. Al vecino le ha llamado la atención lo de Pepe y el dueño ha

Canis familiaris

La mañana ha sido genial. En el ascensor me he encontrado con Pepe. Su dueño y un vecino se han puesto a hablar de su nombre. Al vecino le ha llamado la atención lo de Pepe y el dueño ha

En este pueblo (XII)

En este pueblo, las obras públicas fueron motivo de desencuentro entre barrios. A los pocos, como si se ordeñara una ubre vieja, de la caja municipal fue manando dinero para acondicionar las humildes calles que se asoman a un lado

En este pueblo (XII)

En este pueblo, las obras públicas fueron motivo de desencuentro entre barrios. A los pocos, como si se ordeñara una ubre vieja, de la caja municipal fue manando dinero para acondicionar las humildes calles que se asoman a un lado

En este pueblo (VII)

En este pueblo nunca se ha sabido dar a los intelectuales el trato que merecen. No es que aquí haya faltado respeto por las Ciencias y las Letras, pero se ha dispensado poca atención y magros honores a los hombres

En este pueblo (VII)

En este pueblo nunca se ha sabido dar a los intelectuales el trato que merecen. No es que aquí haya faltado respeto por las Ciencias y las Letras, pero se ha dispensado poca atención y magros honores a los hombres

En este pueblo (VI)

En este pueblo, como en todos, los rapaces se ensañan con el sapo reconfortados por el aplauso de los mayores. ¡Pam, pam!, las piedras rebotan sobre el vientre del batracio mientras cae la tarde en el atrio de la iglesia.

En este pueblo (VI)

En este pueblo, como en todos, los rapaces se ensañan con el sapo reconfortados por el aplauso de los mayores. ¡Pam, pam!, las piedras rebotan sobre el vientre del batracio mientras cae la tarde en el atrio de la iglesia.

En este pueblo (V)

En este pueblo también brilló la industria nacional bajo licencia extranjera. En este pueblo había tres tractores: dos tractores Ebro de color rojo y un tractor Ford, el de Antonio, que era de color azul. Cuando llegaron los tractores, hacía

En este pueblo (V)

En este pueblo también brilló la industria nacional bajo licencia extranjera. En este pueblo había tres tractores: dos tractores Ebro de color rojo y un tractor Ford, el de Antonio, que era de color azul. Cuando llegaron los tractores, hacía

En este pueblo (I)

En este pueblo, todas las vacas rubias se llaman Rubia y todas las vacas morenas se llaman Mora. En este pueblo, la imaginación brilla por su ausencia. Hoy en este pueblo ya no quedan vacas, pero las reservas de imaginación

En este pueblo (I)

En este pueblo, todas las vacas rubias se llaman Rubia y todas las vacas morenas se llaman Mora. En este pueblo, la imaginación brilla por su ausencia. Hoy en este pueblo ya no quedan vacas, pero las reservas de imaginación

Contra la crueldad innecesaria

Es improbable que la UNESCO incluya la caza de pardales con escopeta de aire comprimido en su lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Es altamente improbable. Puede incluso que haya quien, llegado el inopinado caso, lo considere prevaricador.

Contra la crueldad innecesaria

Es improbable que la UNESCO incluya la caza de pardales con escopeta de aire comprimido en su lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Es altamente improbable. Puede incluso que haya quien, llegado el inopinado caso, lo considere prevaricador.

Trabajos de verano (III). Hablando de los romanos

Con los bostezos del sol, tomé el mismo camino del trabajo número 1 hasta Truchas. Buena carretera, fresquito matinal y ritmo alegre hasta la localidad indicada, donde tomé el camino de Ponferrada. No era tanto mi atrevimiento como para pretender

Trabajos de verano (III). Hablando de los romanos

Con los bostezos del sol, tomé el mismo camino del trabajo número 1 hasta Truchas. Buena carretera, fresquito matinal y ritmo alegre hasta la localidad indicada, donde tomé el camino de Ponferrada. No era tanto mi atrevimiento como para pretender

Trabajos de verano (II). El globero y el lobo

Escarmentado del primer trabajo, madrugué para ponerme en ruta a las 8:30 horas. La mañana era clara y bastante fría, así que, a falta de manguitos, tuve que protegerme con el impermeable. La primera parte de la ruta toma la

Trabajos de verano (II). El globero y el lobo

Escarmentado del primer trabajo, madrugué para ponerme en ruta a las 8:30 horas. La mañana era clara y bastante fría, así que, a falta de manguitos, tuve que protegerme con el impermeable. La primera parte de la ruta toma la