Entradas etiquetadas: crimen

Marianne Rajó: caso abierto

“Oh, ma chère Lucie, ne te laisse jamais embrasser por un homme sans moustaches.” Guy de Maupassant: La moustache. Interior, noche. Un hombre de edad avanzada y otro joven entran en un salón ricamente amueblado. Se quitan las gabardinas mojadas y

Marianne Rajó: caso abierto

“Oh, ma chère Lucie, ne te laisse jamais embrasser por un homme sans moustaches.” Guy de Maupassant: La moustache. Interior, noche. Un hombre de edad avanzada y otro joven entran en un salón ricamente amueblado. Se quitan las gabardinas mojadas y

Un sendero junto al Charles

Debe de ser el efecto diurético de las arenillas que inevitablemente uno se traga cuando come moluscos bivalvos, por mucho que antes de pasarlos por la plancha se los haya sumergido en agua durante un cuarto de hora, pensé mientras

Un sendero junto al Charles

Debe de ser el efecto diurético de las arenillas que inevitablemente uno se traga cuando come moluscos bivalvos, por mucho que antes de pasarlos por la plancha se los haya sumergido en agua durante un cuarto de hora, pensé mientras

Contra el exceso de confianza

A mi sobrino M., as de la Play. Cosas que no puedes hacer: violar mujeres, violar hombres, ayudar a un ciego a cruzar la calle, ayudar a una ancianita a cruzar la calle. Ciegos no hay. Ancianitas sí, pero lo

Contra el exceso de confianza

A mi sobrino M., as de la Play. Cosas que no puedes hacer: violar mujeres, violar hombres, ayudar a un ciego a cruzar la calle, ayudar a una ancianita a cruzar la calle. Ciegos no hay. Ancianitas sí, pero lo

Ventisca de sangre / 1. Pintando a Loïc

Sigamos pues el criterio de la poeta. Estamos acostados bocarriba, en la posición perfecta para crear. Somos (soy) un ahogado semienterrado en la arena. Eso es… Pongamos la primera mancha sobre esa nada a la que llamamos cielo. Empecemos a

Ventisca de sangre / 1. Pintando a Loïc

Sigamos pues el criterio de la poeta. Estamos acostados bocarriba, en la posición perfecta para crear. Somos (soy) un ahogado semienterrado en la arena. Eso es… Pongamos la primera mancha sobre esa nada a la que llamamos cielo. Empecemos a