En este pueblo (I)

En este pueblo, todas las vacas rubias se llaman Rubia y todas las vacas morenas se llaman Mora. En este pueblo, la imaginación brilla por su ausencia.

Hoy en este pueblo ya no quedan vacas, pero las reservas de imaginación siguen igualmente bajo mínimos. ¿Quién dijo que habría de darse una relación inversa entre una cosa y la otra?

Cuando en este pueblo al menos había vacas, la campana de la iglesia sonaba acelerada a las tres y media de la tarde. Entonces se abrían las puertas de las cuadras y salían todas camino de los pastos. Rubias y Moras se confundían en un río de caudal creciente que discurría pueblo abajo. Guiadas por sus dueños, o por menores de su confianza, llegaban hasta el vado del soto, donde quedaban bajo la custodia de los pastores de turno.

Al afortunado que lograba conquistar la confianza del dueño de las vacas, sólo le quedaba aceptar el paso cansino de los animales y resistir la tentación de aplicar la vara sobre las huesudas grupas sin un motivo que lo justificase. Pobre del que haga correr a las vacas. Pobre del que monte bulla después de comer. Pobre del que camine al sol antes del repiqueteo acelerado de la campana.

A las tres y media de la tarde, sin una nube en el cielo, en este pueblo se daban cita tres verdades sagradas: la sombra, la siesta y el ritmo del ganado.

Todo esto sucedía, claro está, en verano.

puerta

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  2. Soy de pueblo, y esto es una maravilla. Es tarde, me dejo para mañana el número 2. En mi familia, que yo recuerde, hubo tres rubias.
    Salud
    Jose Yebra

    • Muchas gracias, Jose.
      Yo no soy de pueblo, pero pasé los veranos de mi infancia en el de mi padre y, en aquella época, aquel sitio era para mí algo muy parecido al paraíso. Todavía voy por allí de vez en cuando.
      Saludos.

      • Mi pueblo es como mi cargador. Cada vez que voy, vuelvo con la batería al 100%.
        Más saludos.
        (Ah, por cierto, mi pueblo es Cacabelos, en El bierzo, León)

      • Yo no puedo desvelar el nombre del mío, Jose. Me he empeñado en que sea secreto, no vaya a ser que alguien se mosquee y me prohíban la entrada 😉 Lo que sí puedo decirte es que comparte provincia con el tuyo.
        Abrazos.

      • Jajajaja. Yo no sé si me dejarán entrar en el mío. Veremos.

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